sábado, 14 de maio de 2016

Alejandro Fernández entrega todo su amor

Jorge Manzo/ La Voz de Michoacán




Morelia, Michoacán.– Le faltaron horas a la noche para seguir disfrutando del espectacular concierto de Alejandro Fernández, el cual fue simplemente espectacular, una noche llena de sorpresas, de emociones, de pasión y de melancolía y hasta de despecho. 
En punto de las 12 horas, su mariachi fue el encargado de la obertura con el “El son de la negra” para después dar paso a la aparición de El Potrillo en el ruedo en el Centro de Espectáculos. Y así, con un impecable traje de charro negro, con detalles azules, provocó el griterío de los miles de asistentes, pero apenas era una probada de todo lo que esa noche le había preparado a Morelia, pues inmediatamente dio paso a la interpretación de “Si tú no vuelves”, desatando la euforia de los miles de asistentes a la primera de sus dos veladas en Morelia.

Después le siguió “Qué voy a hacer con mi amor” y absolutamente todos corearon la letra. Eran parejas las emociones, hombres y mujeres cantaban a todo pulmón las canciones de Alejandro; él, una tras otra interpretó, y en muy pocas ocasiones interactuó con el público. Aún así, las flores le llovían, decenas de mujeres sorteaban a los elementos de seguridad para llegar a los brazos del hijo de don Chente Fernández. Caían rendidas a sus brazos.

Pero esa noche también recibió flores de hombres…
“Qué lástima”, “Mátalas”, “Estuve”, “Tengo ganas de ti”, “No”, “Sin tantita pena”, “No lo beses”, “Tu amor me hace tanto bien”, “Te amaré”, siguieron en el repertorio musical de El Potrillo, quien además de su mariachi trajo a los músicos que lo hicieron viajar entre el pop y lo ranchero. Apenas había transcurrido la primera media hora cuando un pleito paró todo el show. En tono enojado, pidió que fueran desalojadas las personas… Y advirtió: “si quieren pelearse a la calle”. Y los mariachis ni callaron, pues siguió “Ella”, también se aventó “Perfume de Gardenias”, “Si tú supieras” y así, nos hacía viajar…

Él estuvo muy relajado. Disfrutaba el concierto en Morelia. A diferencia del último show que ofreció en el Estadio Venustiano Carranza en su tour “Confidencias”, acá fue más íntimo, aunque el tiempo hizo falta para escuchar “Te quiero te quiero”, “Hoy decidí olvidarte”, “No me digas que te vas”, y otras tantas que ahondarían en las heridas de los miles de asistentes que han amado y se han decepcionado, con la inspiración de Alejandro Fernández, quien es garantía de espectáculo.

Todas lo querían besar. Todas querían estar a su lado, todas tenían ganas de él, y El Potrillo con gallardía se movía sobre el ruedo en el Centro de Espectáculos e interpretaba las melodías que lo han llevado a ser uno de los ídolos de la música mexicana.

Después, desapareció del escenario. Los reflectores se apagaron y sus músicos comenzaron a retirarse. Todos pidieron otra, hasta que nuevamente salió a abrir las heridas con música vernácula. La última parte del show era donde brotarían todas las emociones, pues no había quién no cantará a todo pulmón.

El homenaje a su padre con “Mujeres divinas”, “Estos celos”, y así sucesivamente. Todos cantaban parados, sentados o como fuera más cómodo. Y así, después de 2 horas y 40 minutos, El Potrillo se despidió del escenario… Y todos nos quedamos con ganas de más.



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